viernes, 31 de marzo de 2017

Mi viaje a las Highlands

¡Hola amig@s! Hace días que volví del viaje, pero entre unas cosas y otras, me está costando volver a la normalidad (y a la pura realidad). No es que el viaje no fuera real, pero es que aún sigo un poco en las nubes. 
Hoy, viernes, creo que es un buen día para retomar el blog y por eso aquí estoy.
The Hotel
Veréis, volamos desde Barcelona hasta Edimburgo, lugar en que un autobús nos trasladó a Inverness (a unos 250 km). 
Inverness es considerada como la capital de la región de las Highlands (tierras altas de Escocia) y está ubicada en la desembocadura del río Ness.


En esta ciudad teníamos el hotel, que tengo que decir que era una maravilla. Tenía una escalera ("recreación" de la del Titanic), como os muestro en la foto. 
La chica de la recepción, vallisoletana de pura cepa y muy dada al palique, contó que el hotel tiene fama de estar encantado por cosas raras que han sucedido en él, como que se mueven las lámparas, que los cubiertos cambian de sitio o que, una vez, desapareció una figura de un cuadro. Puso tanto énfasis contándolo que una amiga mía no pegó ojo esa noche. 
Esto fue lo de menos, así como que me rompieran la maleta en el aeropuerto. Puse allí la reclamación pertinente que ha sido atendida favorablemente por la compañía aérea, lo cual me ha resultado muy satisfactorio.
Lo de más fue que, al día siguiente de llegar, falleció el padre de J., uno de nuestros viajeros. Fue muy triste su despedida en la estación de ferrocarriles, a punto él de coger un tren hacia Edimburgo desde donde debía volar de vuelta a España y corriendo nosotr@s hasta alcanzarle y despedirle con un abrazo. Todos le echamos mucho de menos los días posteriores.
Panorámica de Inverness
La misma noche de nuestra llegada (era Saturday night), fuimos a tomar algo en el típico pub con música en directo y tuvimos tan buena suerte que una mujer llamada Heidi cantaba canciones de Frank Sinatra (en la foto la podéis ver detrás del grupo). Tenía una voz espectacular. Luego visitamos otro donde había un karaoke en el que cantaba gente con muy buena voz como podéis comprobar en el vídeo de abajo.
Al día siguiente visitamos la Isla de Skye y de camino pudimos contemplar el lago Ness, ¡qué maravilla!
Lago Ness
Bajando a tocar el agua del lago
 
Atrapando al monstruo Nessie
 Asímismo, visitamos el castillo Eilean Donan, donde nos hicimos la foto de abajo con un foráneo, y el Skye Bridge.
Eilean Donan al fondo

Skye Bridge
Todo ello haciendo una parada en Sligachan at the Cuillins, viendo también las cascadas de la foto:
Fails of Clyde (Cascadas)
La excursión al Urquhart castle (en la foto de abajo) resultó ser espectacular por las vistas desde lo alto del mismo: 

y también ese día vimos Clava Caims, conjunto de tres túmulos funerarios de 4.000 años de antigüedad, cada uno de ellos rodeado por un círculo de piedras. Es, como si dijéramos, una tumba circular de piedra, con cámara, de la Edad del Bronce. 

La guía nos prohibió coger piedras porque se ve que a la gente se las lleva al contar la "leyenda" que te recargas de energía positiva tocándolas.
Clava Caims
Otra excursión preciosa fue a la isla de Jhon O'Groats, de donde son las fotos de abajo. Además del color de las casitas, vimos un espectacular y grandioso arco iris (por el que no sé si sabéis que yo siento debilidad):
Diseño personalizado  por Francisco Moroz

Río Ness de día
De día, por la tarde, de noche... a cualquier hora, era un placer pasear bordeando el río Ness, cuyo puente luce de distintos colores al anochecer.

Río Ness al atardecer

Río Ness al anochecer
En lo que respecta a la comida me pareció exquisita, y eso que soy un poco bastante tikismiquis con la carne.
Roast Beef. con Yorkshire pudding y Seasonal Vegetables
Salmon con Vegetables
Cakes
Coffee with whisky



Con dos típicos escoceses
Y como cosas singulares, ¿qué puede haber más típico en Escocia que lo que os muestro en las fotos de arriba y de abajo?
 
El famoso KILT

El kilt es una prenda de tela tartán, fabricada con rayas verticales y horizontales en diferentes tonalidades sobre un fondo de color, que se usa atada alrededor de la cintura. En los siglos XVI y XVII formaba parte de la indumentaria cotidiana masculina de las tierras altas de Escocia. 
Huelga decir que me compré una falda escocesa y unas orejeras (también escocesas) para no pasar frío en el próximo viaje. Fue lo que peor llevé, estar a 2 o 3º todo el tiempo, yo que soy de clima mediterráneo.
Otra cosa típica fue visitar el Victorian Market, que como su nombre indica es un mercado victoriano de una estructura arquitectónica impresionante y que tiene una serie de originales tiendas (hasta de alquiler de gaitas):

Otra cosa que me impactó fue una tienda de libros de segunda mano, por la ingente cantidad que allí había, hasta el punto que la chica que la regentaba estaba tan rodeada de pilas de libros que casi ni se la podía ver:
¿Veis al fondo a la chica, en un sillón negro?

Y el día de vuelta dimos tan solo una vuelta por Edimburgo, donde apenas dio tiempo a ver el castillo por fuera y hacernos una foto con el típico escocés tocando precisamente la gaita.
Castillo de Edimburgo


Tan solo me resta añadir que ha sido, de nuevo, un placer viajar con L., M.J. y P. (L., que me lee y alguna vez escribe, quería que figuraran solo las iniciales y sus deseos son órdenes para mí).
Con estas personas me iría al fin del mundo, y así se lo hice saber en el autobús de regreso at home, sweet home.

lunes, 13 de marzo de 2017

"Lo que de verdad importa"

 

"Hubo una inundación muy grande en un pueblo pequeño. todas las personas buscaron la manera de salvarse, pero un hombre se quedó solo en ese lugar, subió al techo de su casa y rezaba incansablemente pidiendo que Dios lo salvara.
Éste confiaba plenamente en el Señor y estaba seguro de que lo salvaría, de repente fue interrumpido por un hombre que pasaba en una balsa invitándolo a subir, sin embargo el hombre respondió "Dios me salvará" y lo dejó ir. Luego pasaron un hombre en un bote, luego una lancha y finalmente un helicóptero.
A todos los rechazó diciendo: "Dios me salvará."
Finalmente se ahogó y llegó al cielo. Dios lo recibió a la entrada.
El hombre, molesto, le dijo a Dios:"¿Por qué no me salvaste si yo confiaba en ti?"
Dios le respondió: "¿Y la balsa, el bote, la lancha y el helicóptero que te mandé?"
Paco Arango
Esta historia me la había contado un amigo un par de veces sin saber que en la película se narra de forma muy parecida, ¡menuda casualidad!
Y después de haberla visto puedo corroborar que, efectivamente, esa es una de las reflexiones de este film escrito y dirigido por el cineasta y filántropo Paco Arango, y financiado al 100% por él, creador de la fundación Aladina.  
Junto a Clea Newman, hija del actor Paul Newman, ha lanzado la primera película 100% benéfica pues los ingresos íntegros irán destinados a 120 niños con cáncer.


Clea Newman 
Gracias a su primer largometraje cuya reseña hice en su día (perdonad por lo simplona de la misma, era de las primeras), "Maktub" (2011), Paco Arango logró, además de tres nominaciones a los Goya, financiar una moderna unidad de trasplante de médula ósea en el Hospital Niño Jesús de Madrid que, según he podido leer al informarme sobre el tema, en poco más de dos años ha realizado 171 trasplantes. 

Ah
ora, su objetivo es que esos niños españoles con cáncer  puedan disfrutar de una semana alejados de hospitales y viajar a la red de campamentos SeriousFun Children, promovidos hace 20 años por Paul Newman  y que ahora dirige su hija, quien dice: 
"Mi padre tenía un amigo con un niño enfermo de cáncer que era tratado en un hospital local sin ala pediátrica. De ahí la idea de hacer algo: quería que los niños tuvieran la oportunidad de disfrutar rodeados de otros niños que pudieran entender por lo que estaban pasando. Mi padre era como un perro con un hueso: cuando tenía una idea, no la soltaba, nadie le podía parar".

La película de Arango es, pues, también un homenaje a Paul Newman, quien donó 540 millones de dólares para este fin.
Según el director, 
lo que pretende esta película es que valoremos lo que de verdad es importante y transmitir esos valores a los más jóvenes, "sembrando ilusión. Lo mismo que pretendo con mi cine". Para él, "la vida es un regalo y debemos tener mucho cuidado con ser egoístas", añadiendo: "hay que ir al cine para hacer el bien, nunca ha sido tan fácil". 

Entrando ya en materia, conviene saber que la película está rodada en la provincia de Nueva Escocia (Canadá) y protagonizada por:
-Oliver Jackson-Cohen (Drácula de NBC, Mr. Selfridge, Un mundo sin fin). Es Alec.
-Camilla Luddington (Anatomía de Grey). Es Cecilia.
-Kaitlyn Bernard. Es Abigail, la niña enferma de cáncer.-Jonathan Pryce. Es el tío de Alec.
-Jorge García (Hurley de Perdidos).  Es el Padre Mallol.


Abigail 
Las vistas son espectaculares (Abigail en un momento dado dice "espero que el cielo sea así") y, para mi sorpresa (nuevamente), pude escuchar en la película uno de mis temas favoritos: "Somewhere Over The Rainbow".
En cuanto al argumento, cuenta la historia de Alec, un ingeniero mecánico inglés un poco desastre en cuanto a su vida personal y profesional. Tiene una tienda de reparación de aparatos electrónicos llamada "El curandero" a punto de quebrar hasta que un buen día, un tío suyo al que no conoce se le presenta y se ofrece a solucionar sus problemas con una condición: que se vaya un año a Nueva Escocia (Canadá), el lugar de origen de sus antepasados, y le da dos días para decidirlo. Allí descubrirá que a su alrededor comienzan a suceder cosas muy pero que muy raras.
Cecilia y Alec

Temas como el descubrimiento de la fe (Alec es, o era,  agnóstico), el padecimiento de enfermedades siendo él 'espectador' en primera persona, la esperanza en que todo saldrá bien, la toma de decisiones sin tener toda la verdad en su poder, o mejor, todos los datos de la realidad y, lo que es más grave, sin vuelta atrás ("Un poquito de sinceridad y habría tomado la decisión correcta" afirma Alec), así como el amor que surge del roce continuado con alguien que te resulta atractiv@ (como le sucede a Alec con Cecilia), están presentes a lo largo de esta película que fui a ver un lunes cualquiera y sola, y de la que me quedo con la frase que parece obvia pero que me resultó muy significativa, de Abigail dirigida a los dos: "Si viviéramos cada respiración...Que no se escape vuestra respiración" . 



Y como también es importante poder aprovechar las oportunidades que se nos presentan, en unos días me voy de vacaciones, no a Nueva Escocia (Canadá) sino a Highlands, en Escocia (Reino Unido), por eso me despido ya de tod@s hasta mi regreso. 
Bye, my friends!

martes, 7 de marzo de 2017

Don Pensamiento Recurrente

 

Suena el despertador. Lo apago a la vez que ya pongo un pie en el suelo. Mientras me preparo el desayuno veo de refilón mi reflejo en los cristales de la cocina e inmediatamente me pongo a pensar qué atuendo voy a llevar hoy, haciendo de ese reflejo poco menos que mi fiel asesor de imagen. La verdad es que no lo hace del todo mal, pues a veces me indica si voy a necesitar o no ayuda (con el pelo, básicamente).
A la vez que bebo (casi en un sorbo) el vaso de leche, enciendo la tostadora para así poderme preparar el bocadillo para el almuerzo que, a algunos, provoca una risita inversamente proporcional a su tamaño.
Cuando ya estoy lista, corro de puntillas por el pasillo (es un vicio, como si fuera a despertar a todos los vecinos con los zapatos), cogiendo finalmente casi al vuelo el bolso y el abrigo. 

Esta cadena se repite todos los días, está perfectamente engrasada y perder un minuto más en cualquier 'eslabón' de la misma puede tener consecuencias fatales (llegar tarde a mi trabajo, por ejemplo. Casi nada...).

Bajo al garaje, me subo al coche y me pongo en carretera.

Es entonces cuando hace acto de presencia ese señor tan grande y con nombre tan rimbombante que véis en la imagen de arriba: Don Pensamiento Recurrente, de ahora en adelante, P.R.

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-"Perdona, bonita, ¿desenchufaste la plancha del pelo?" (P.R).

-"Uy, pues no me acuerdo, pero no puedo volver a casa para comprobarlo, voy pillada de tiempo. Espero que no pase nada" (Chelo).

-"Ah, ya...que esperas que no pase nada..." (P.R. -noto cierta ironía-).
No sé, tú verás...Bueno, siempre puedes llamar a tu madre para que vaya a comprobarlo. Pero recuerda que la ha de llevar tu padre, que tú vives lejos, en la playa. 
Está bien, no te preocupes, quizás te llame algún vecino si ven salir humo por las ventanas de tu casa. Por cierto, tienes la casa asegurada, ¿no? si ocurriera alguna catástrofe supongo que el seguro se haría cargo. ¿Esto lo tienes claro o tampoco?. 
Un momento, el vecino del tercero vive ahí todo el año y te puede avisar, pero...¿ése tiene tu teléfono? creo que sí porque una vez te llamó cuando eras la Administradora de la finca para contarte no se qué desaguisado ocurrido en su piso. Anda, que menudo peso te quitaste de encima cuando dejaste el cargo.
Bueno, pues ya
has llegado al trabajo, ¿ves tú qué bien? sin enterarte de las noticias, que total para lo que hay que oir...
Yo seguiré aquí por si me necesitas, aunque intuyo que ahora con la faena que tienes te olvidas de mí. Pero tú a lo tuyo sin preocuparte, que al fin y al cabo igual queda todo en un ligero (esperemos) cortocircuito y la cosa no pasa a mayores". (P.R.)

-"¡Buenos días, Elo!, qué mona estás,¿has ido a la pelu?" (Chelo).

-"Qué va mi 'arma', me alisé yo misma el pelo en casa" (Elo).

-"¿Me llamabas? Si ya lo suponía. A ver...siendo la hora que es igual los bomberos y la policía ya están avisados y te intentan localizar, que para eso tienen todos los datos en sus ordenadores. Mira el teléfono a ver si tienes alguna llamada" (P.R.).

Ups, llamada no, pero tengo un whatsapp: 

-"Chelo, hoy nos quedamos a comer, ¿y tú?" (Grupo "El Corralito"). 

-"¡Vale! me apunto" (Chelo).

-"Oye, oye, bo-ni-ta (-esta vez noto cierto retintín-), no pensarás quedarte así como si tal cosa, que te recuerdo que puede que tengas una plancha encendida desde las 7.30 de la mañana en casa. ¡Qué digo! ¿Casa? A lo peor ni la tienes..."  (P.R.).

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A ver si puedo dar esquinazo a este tema tipo y marcharme a comer tranquila. Y mañana que visite a otr@ (al vecino del tercero, por ejemplo), que yo ya le dí bastante coba hoy. Así de ancho luce él...


miércoles, 1 de marzo de 2017

"El secreto de sus ojos"

Si no me equivoco ésta es la 11ª entrega de la Sección Alalimón.

Dirección: Juan José Campanella. 
Países: Argentina y España. 
Año: 2009. 
Duración: 129 min. 
Género: Drama. 
Interpretación: Ricardo Darín (Benjamín Espósito), Soledad Villamil (Irene Menéndez), Pablo Rago (Ricardo Morales), Javier Godino (Isidoro Gómez), Guillermo Francella (Sandoval).
 
Aquí tenéis el post de Kirke. Como veréis, el título del libro es un tanto diferente. Se llama "La pregunta de sus ojos". 
Benjamín Expósito

Antes de empezar diré que es la segunda vez que veo esta película. La primera fue hace muchos años, cuando aún trabajaba en un Juzgado de 1ª Instancia y me la sugirieron, porque mi cargo en aquel juzgado es el que desempeña en la película Benjamín Expósito (que interpreta Ricardo Darín, como ya dije).

En esta ocasión, nos la recomendó (a Kirke y a mí) nuestro querido amigo común Francisco Moroz, a quien va dedicado este post.
Ver de nuevo la película me ha permitido recordar aquellos tiempos que fueron tan agradables para mí, en los que conocí a tantas personas, y donde tan a gusto trabajé a pesar de tener que 'cargar' con casos, igualmente, bien desagradables (algún día contaré cosas de aquella época).
Pero voy a la reseña, que es de lo que se trata ahora:

"Él también corrió veloz hasta el final del tren y lloró como ella, toda su figura que hasta ahora era gigantesca, se achicaba en el andén hasta quedar pequeña a sus ojos pero cada vez más grande en su corazón"

Así empieza la película, narrando el protagonista, Benjamín Expósito, las líneas con las que está iniciando una novela que se ha decidido a escribir ahora que ya está jubilado; una novela que no versará sobre cosas irreales, sino sobre un truculento expediente que llevó cuando todavía estaba en activo en un Juzgado de lo Penal, 25 años atrás, sitio en el cual además de encuadernarse aún con hilo los papeles que conformaban un expediente, dejó apenas hilvanada una incipiente relación con la, entonces, Secretaria Judicial, Irene Menéndez
Allí se presenta después de todo ese tiempo, contando su propósito y rescatando una vieja máquina de escribir a la que le falta la letra "a", y aquí dejo este punto.
Irene Menéndez

Lo interesante de la historia está en los diálogos, así que es en estos dónde pondré el énfasis de esta reseña.

Frases (con ese acento argentino, que a mí me encanta, por cierto) como: "estoy cansado de ser feliz", o "se han abierto las puertas del cielo y se ha escapado un ángel" (cuando Benjamín entraba en el edificio que albergaba los juzgados), o "me ví cenando solo y no me gusté", sirven para hacernos una idea de cómo es esta persona, protagonista principal de una historia de amor silenciada o silenciosa, en contraposición a otra historia de amor que resulta frustrada a causa de un asesinato.

Los sentimientos que subyacen a lo largo de toda la trama son los de la culpa, la corrupción, la venganza, el miedo al compromiso, la impunidad o, in extremis, la privación del habla y de la intercomunicación con otros seres como forma de condena.

Ha
y imágenes macabras (como la escena inicial del crimen) e imágenes impactantes como las ocurridas en un estadio o en un ascensor, ya que alcanzan una tensión inusitada.

A pesar de ellas, la película goza de comicidad en algunos momentos, como cuando un juez empieza a recriminar la actuación de Benjamín, y en lugar de decir su nombre le empieza a facilitar pistas tipo "su nombre empieza por Ex...Expo...Exposi, ¿tiene alguna idea de a quién me refiero?".
O cuando Sandoval, su compañero de trabajo y amigo borracho, pero fiel, afirma ante el juez que sería una idea brillante lo de falsificar fechas. Este personaje provoca risa en muchas escenas y dramatismo en otras.
Sandoval

Y es éste, su compañero, quien da en el clavo de la investigación al afirmar que uno no puede cambiar de pasión, refiriéndose a Isidoro Gómez, del que tan solo diré (para no desvelar nada importante), que le someten a un durísimo e impactante interrogatorio en calidad de presunto asesino. 
Isidoro Gómez
También hay cierta dosis de cinismo entre los protagonistas en cuanto a su "relación":
"¿Cuál es tu sonrisa irresistible? no la conozco" (Benjamín), a lo que Irene contesta: "es lógico, solo la uso con mi novio".
O "mi vida entera fue mirar para adelante. Para atrás no es mi jurisdicción, me declaro incompetente" (Irene).
O en esta otra conversación: 
-"¿Dónde nos vemos? (Irene).
-"¿Para qué? (Expósito).
-"Para manifestar objeciones a mi vida, mi novio, mi casamiento y demás constancias que obran en la causa" (Irene).

Además de Benjamín, Irene, Sandoval y Gómez, hay un quinto protagonista que es Morales, el novio de la víctima (ya sale en la primera escena), que sigue venerándola 25 años después (lo cual tampoco resulta muy normal a los ojos de Benjamín, que quiere ayudarle a descubrir al asesino por la compasión que le inspira).  

Morales llega a formular este deseo respecto al autor de los hechos:
Morales
-"Que viva muchos años y así se va a dar cuenta de que esos años van a estar llenos de nada".
-"Lo peor de todo es que la voy olvidando. Tengo que hacer esfuerzos para acordarme de ella, día y noche".


Pero volviendo a Irene y Benjamín, cuando vuelven a hablar sobre el libro que él está escribiendo, ella le critica la parte que habla sobre su relación, y se atreve a preguntarle: "¿si fue así porque no me llevaste con vos?", y él no le contesta, pero le afirma que no fue otra vida, que es ésta. Ella, que no tuvo otro calificativo para él que el de "pánfilo", considera que dejó pasar el tren de su vida.
Es entonces cuando se plantea ver las cosas desde un ángulo diferente, ya que lo que le pasa a "otro" le lleva a ver su propia vida, planteándose un amor sin el desgaste de lo cotidiano y lo obligatorio.

La palabra "TEMO", escrita sobre un papel por Benjamín en mitad de los sueños, da paso a otra bien distinta después de 30 años (usando la letra "a" que le faltaba a la máquina) y le permite despertar del aletargamiento en que se encontraba sumido.

Resta añadir que la música es perfecta y que el propio título de la película encierra un secreto que solo podéis descubrir viéndola.